jueves, 17 de enero de 2013

Semana horribilis para el PP


Mientras el PP materializaba el cierre de las urgencias nocturnas en 21 centros de salud de la Castilla-La Mancha y el Consejero de Sanidad de Cospedal, sr. Echaniz despreciaba a los 120.000 ciudadanos atendidos, justificando el cierre en los pueblos pequeños de la Región por cuestiones económicas, afirmando que “los médicos son un recurso escaso y hay que colocarlos donde más vidas salvan”, hemos conocido también las noticias aparecidas en torno a que el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, tuvo una cuenta en Suiza con 22 millones de euros.

Cospedal debe aplicarse con el caso Bárcenas, lo mismo que recomendó a Durán y Mas,
 LA DIMISIÓN. 

Bárcenas, fue tesorero del PP durante los años 2008 y 2009 cuando Cospedal era secretaria general de este partido. Tenía el despacho al lado e incluso el propio Bárcenas fue el que puso a Cospedal el sueldo que ha cobrado del PP. No se puede entender como un tesorero del PP puede evadir a una cuenta en Suiza 22 millones de euros y su jefa no tuviera conocimiento de este hecho.

Estos asuntos, junto con el que está afectando al presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, con el caso del ático en Marbella o otros que afectan a su formación política en otras comunidades autónomas ponen de manifiesto los graves problemas que está sufriendo el PP, que tienen a Cospedal muy ocupada. Estas son las verdaderas urgencias de Cospedal, las de su partido, y no las urgencias de los castellano-manchegos.

Los indicios de corrupción hallados sobre Bárcenas salpican a todo el partido

Cospedal: “¿A que si yo tuviera cuentas en Suiza habría tenido que dimitir?”

La dirigente popular pedía explicaciones a Mas durante la campaña electoral catalana .


Ver vídeo con declaraciones de Cospedal


María Dolores de Cospedal estaba segura en noviembre, durante la campaña catalana, de que ella habría tenido que dimitir si se hubiera descubierto que algún presidente del PP tenía cuentas en Suiza. Hablaba de presidentes autonómicos (o de sus familiares), ya que hizo esa reflexión tras la divulgación de informes policiales, de los que aún no se ha responsabilizado nadie, que apuntaban a que Artur Mas, presidente de la Generalitat catalana, tenía cuentas en Suiza. Ahora tiene un caso de cuentas en ese país de quien fuera tesorero de su partido, Luis Bárcenas, y que ocupaba un despacho cercano al que ella tiene en la sede central del PP en Génova. Cospedal también exigió explicaciones "caiga quien caiga".

"¿Vosotros os imagináis que de un presidente o presidenta del Partido Popular se hubiera sabido que ellos, algún familiar o sus predecesores del mismo partido tienen dinero fuera, lo han evadido, se han quedado con dinero que no era de ellos y que se hablara de cuentas corrientes en Suiza?", preguntó Cospedal a los presentes, "¿A que yo ya habría tenido que dimitir?" cuestionó, en presencia de la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho.

Eternamente defendido por Rajoy. El presidente del PP defendió a su tesorero pese a la oposición de otros dirigentes

La doble vara de medir del PP sobre determinados imputados tiene una muestra evidente en quien fue su tesorero, Luis Bárcenas. Al día siguiente de que el juez Baltasar Garzón expusiera los indicios de criminalidad existentes contra el senador y tesorero del PP, Luis Bárcenas, el entonces presidente del PP y líder de la oposición, Mariano Rajoy, puso la mano en el fuego por él. “Estoy seguro de que nadie podrá probar que no son inocentes", dijo, refiriéndose tanto al entonces tesorero del PP como al eurodiputado Gerardo Galeote, también imputado.

El apoyo que Bárcenas ha tenido del PP ha sido mucho mayor que en el caso de otros imputados. El partido le mantuvo el despacho en la sede y le pagó el letrado de su defensa, todo por más de 30 años al servicio del partido. “Estamos convencidos de su inocencia”, afirmó el entonces secretario de comunicación, Carlos Floriano, para argumentar el porqué de la continuidad de esos privilegios para el extesorero.

Luis Bárcenas Gutiérrez (Huelva, 1957) ha trabajado desde siempre en el corazón económico del PP, primero como gerente del partido y mano derecha del tesorero, Álvaro Lapuerta, y tras la jubilación de éste, como tesorero en la nueva Ejecutiva que diseñó a su gusto Mariano Rajoy en el congreso nacional de 2008.

Su implicación en el caso Gürtel, una extensa trama de corrupción que salpicó a cuatro comunidades autónomas gobernadas por el PP y a una docena de Ayuntamientos, llevó la preocupación al núcleo duro del partido, que forzó una comparecencia pública para defenderse.

Rajoy pronunció en febrero de 2009, unos días después de que estallara el escándalo, una frase solemne: “No es una trama del PP, sino contra el PP”. Algunos de los dirigentes que se hicieron la foto de la unidad con Rajoy para responder a las gruesas sospechas de corrupción que apuntaban al partido eran los mismos que gobernaban las comunidades que más colaboraron en el enriquecimiento ilegal de la red Gürtel, como Francisco Camps, que acabó dimitiendo, o Esperanza Aguirre.

Bárcenas era el guardián de todos los secretos económicos y laborales del PP nacional cuando el juez Baltasar Garzón desarticuló una red dirigida por Francisco Correa, un empresario muy conocido en la dirección del partido. De hecho, hasta 2008 Correa, con su red de empresas, se encargaba de organizar todos los actos electorales del PP y se relacionaba directamente con Luis Bárcenas. En las grabaciones de conversaciones de Correa con sus colaboradores, aportadas a la causa por un exconcejal del PP, el jefe de la trama corrupta presumía de haber “llevado a Bárcenas, a su casa y a Génova, 1.000 millones de pesetas, por adjudicaciones de obras de la época de Cascos”.

Cuando la policía registró las sedes de la trama corrupta, halló documentos muy comprometedores sobre pago de comisiones ilegales a Bárcenas durante varios años por más de un millón de euros. Aunque Bárcenas no ocupaba ningún cargo público (fue senador por Cantabria a partir de 2004) que le pudiera vincular con adjudicaciones irregulares de dinero público a la trama corrupta, su presencia en las cuentas de Correa abrió una crisis profunda en el interior del partido.

Rajoy le defendió un año entero, hasta que Bárcenas pidió su baja como militante del PP en abril de 2010 y unos días después dejó su escaño en el Senado. Desde entonces, intenta defenderse en una extensa causa judicial en la que se investigan no sólo las comisiones ilegales cobradas supuestamente por Bárcenas de la red corrupta, sino otras actuaciones sospechosas de quien estuvo durante muchos años en el corazón económico del PP.

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