jueves, 1 de mayo de 2014

Manifiesto del PSOE por el 1º de Mayo

EN ESTE 1º DE MAYO EUROPA SE ENCUENTRA EN UNA ENCRUCIJADA.

En las próximas elecciones europeas los ciudadanos tienen que decidir si seguimos con las actuales políticas de recortes sociales, devaluaciones salariales y precarización laboral o si cambiamos de rumbo hacia las políticas económicas de crecimiento, calidad en el trabajo y cohesión social.

Un cambio de rumbo que sólo será posible si desde el 25 de mayo hay una nueva mayoría socialdemócrata en el Parlamento Europeo. Algo que para España es fundamental.

Los españoles llevamos más de dos años sufriendo una doble derecha, la derecha europea capitaneada por Ángela Merkel, y la versión más conservadora y antisocial que ha tenido la derecha española en nuestra democracia, la derecha dirigida por Mariano Rajoy.

Han sido dos años en los que el Gobierno inauguró su agenda política con la reforma laboral de febrero de 2012. Una reforma que en un primer momento actuó como una trituradora de empleo, destruyendo más empleo en 2012 que en la suma de los dos años anteriores. Y que ahora está actuando como un catalizador de precariedad y subempleo.

Los preocupantes datos de la última Encuesta de Población Activa confirrman que se sigue destruyendo empleo y ni la propaganda del Gobierno consigue tapar la insu­ciencia del crecimiento, no sólo para dar empleo a los que no lo tienen, sino para conservar los puestos de trabajo existentes.

No se puede hablar del éxito de una reforma laboral que en estos poco más de dos años ha destruido 1,2 millones de empleos, de ellos, 900.000 empleos inde­nidos y a tiempo completo. No es admisible que se cali­que como un éxito una reforma que ha destruido mucho empleo de alta calidad. No se puede decir que estamos en recuperación, cuando sigue aumentando nuestra tasa de paro, cuando dos millones de familias tienen a todos sus miembros en el desempleo, cuando en más de 700.000 hogares españoles no entra ni un euro, o cuando los parados de muy larga duración han aumentado un 70% en estos dos años y la gran mayoría de ellos han perdido toda la prestación.

No se crea empleo y el empleo que se conserva cada vez es de menor calidad. Por ello el trabajo en España está dejando de ser una vía para abandonar la pobreza. Sólo alrededor del 35% de los españoles en riesgo de pobreza que encuentra un trabajo logra salir de ella, un porcentaje similar al que se registra en Grecia. Únicamente Rumanía y Bulgaria ofrecen cifras inferiores.

Mientras que la derecha mantiene aquello de que la mejor política social es la política de empleo, sus políticas están consiguiendo que tener un empleo en España no sea la garantía de unas condiciones de vida dignas. Cada vez más personas en España se ven obligadas a trabajar a tiempo completo, pero a sueldo parcial y con contratos con fecha de caducidad.

Esta política de precarización y de escasas perspectivas de un trabajo digno la están sufriendo especialmente los jóvenes, los parados de la larga duración y las mujeres.

Porque su principal objetivo fue el de dar todo el poder al empresario; poder, entre otras cosas, para fijar el salario y la jornada laboral. Al negar derechos y consagrar el despido libre, la reforma laboral les niega toda expectativa de estabilidad y de futuro. Los contratos mileuristas han sido sustituidos por contratos más precarios, con salarios de miseria, que no generarán prestaciones de Seguridad Social su­ficientes.

La salida que ofrece el Gobierno es la emigración, (-“la movilidad exterior”, en palabras de la Ministra de Empleo-). Una movilidad en muchos casos forzada, que está provocando una descapitalización del país, al dejar de aprovechar a nuestra generación mejor preparada.

Ni España ni Europa no pueden permitirse una generación pérdida. Por eso los socialistas proponemos abordar con mucha más ambición el plan europeo de empleo juvenil (la Garantía Juvenil Europea), ampliando los fondos disponibles hasta los 20.000 millones, frente a los 6.000 actuales, cantidad considerada mínima por la Organización Internacional del Trabajo para afrontar el problema.

La sociedad española debe movilizarse ante drama que viven los parados de larga duración. 6 de cada 10 parados llevan más de 1 año sin encontrar empleo. Antes de la crisis, eran 2 de cada 10. De ellos los mayores de 45 años están pasando por durísimas di­ficultades, ya que a esas edades se tienen mayores cargas y responsabilidades familiares y mayores di­ficultades para complementar la formación o para emigrar. Además, cuanto más tiempo se está en paro, más difícil es volver a encontrar empleo.

Pese a que los parados llevan más de dos años en el paro se han incrementado un 70% en lo poco más de dos años que lleva gobernando la derecha, el gobierno de Mariano Rajoy ha recortado un 52% la inversión en políticas activas de empleo y ha reducido el número de beneficiarios y la cuantía de las prestaciones de desempleo.

No podemos seguir así. Combatir el desempleo que afecta a los parados de larga duración, especialmente a los mayores de 45 años, ha de ser un objetivo prioritario. Por ello defenderemos fortalecer el fondo social europeo en el terreno laboral y formativo, y asignar los recursos su­ficientes para ofrecer oportunidades de trabajo digno a este colectivo.

En este 1º de mayo reivindicamos también la igualdad entre mujeres y hombres en el acceso al mercado de trabajo. Durante la crisis hemos perdido un millón de empleos de mujeres; el número de mujeres en situación de desempleo, 2,8 millones, y la tasa de paro es del 26,6 sitúan la ocupación femenina en niveles de 2005.

Frente a ello, la única política propuesta por el gobierno del Partido Popular son los recortes en los servicios públicos. Política que perjudica doblemente a las mujeres. Porque son ellas las que trabajan más en los sectores asociados con el gasto social (la educación, la sanidad y los servicios sociales) y los recortes de plantilla en estos sectores inciden fundamentalmente en el empleo femenino. Y porque, sin un Estado Social fuerte que proporcione cuidados para personas menores, mayores y en situación de dependencia, son las mujeres las que asumen los cuidados de todas ellas. Ello las hace vulnerables en su acceso al mercado de trabajo. Tienes más contratos temporales que los hombres, trabajan más a tiempo parcial y lo hacen, la gran mayoría de ellas, sin querer hacerlo, tienen peores salarios que ellos y trabajan en sectores de actividad productiva peor valorados desde la perspectiva económica. Esta es la razón de la brecha salarial, que hoy está en torno al 23%, y de la brecha en las pensiones, la pensión media de una mujer es un 40% más baja que la de un hombre.

Todo esto tiene que cambiar. Por justicia. Pero también por e­ficiencia económica. Pocas veces se dice que, para cumplir los objetivos de la Unión Europea, vamos a necesitar crear casi 3 millones de empleos para mujeres. Casi nunca se escucha que, por cada punto que logremos rebajar la brecha salarial, el PIB puede crecer un 0'1%. Por eso debemos reivindicar la igualdad de mujeres y hombres en el mercado de trabajo este 1º de Mayo. Porque, como socialistas, creemos ­firmemente en la justicia y en la igualdad. Pero también en la e­ficiencia económica. Y España no será ni e­ficiente ni competitiva a escala global si no incorpora a más de la mitad del talento y la capacidad productiva de su sociedad.

ES EL MOMENTO DE QUE EUROPA SITÚE AL EMPLEO ENTRE SUS PRIORIDADES.

Los socialistas proponemos un Pacto de Progreso Social que complete el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, un pacto que incluya un programa de inversiones, un cuadro de indicadores de empleo y sociales que tomen como referencia la Estrategia 2020, el establecimiento de objetivos de políticas sociales en el marco del Semestre Europeo, el refuerzo del diálogo entre sindicatos, empresas, gobiernos y sociedad civil.

Pero el empleo tiene que ser digno en toda Europa. Por ello proponemos la creación de un marco europeo de salarios mínimos interprofesionales decentes para que los Estados miembros, considerando su nivel relativo de desarrollo, el coste de la vida y su renta media aseguren a todos los trabajadores un salario digno y sufi­ciente.

Por todo ello los socialistas españoles, y todos los europeos, reforzamos nuestro compromiso con la Europa social. La Europa que logre ganar competitividad sin atacar los derechos de los trabajadores y trabajadoras y que se instale en la senda de la estabilidad presupuestaria, sin llevarse por delante nuestro Estado social.



Y con este empeño, y con la fi­rme convicción de que está en la mano de los ciudadanos un cambio en Europa para salir de la crisis de una forma más justa, nos manifestaremos el 1º de Mayo y hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que se una a las convocatorias de las organizaciones sindicales.

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