martes, 30 de junio de 2015

Page propone abrir “un tiempo de esperanza y futuro” en Castilla-La Mancha y ofrece “un contrato ciudadano” para la recuperación económica, social y política

Emiliano García Page en la sesión de investidura
El candidato a la Presidencia de Castilla-La Mancha avanza casi un centenar medidas concretas sobre regeneración política, economía y empleo y recuperación del Estado del Bienestar

Reafirma su compromiso de cambiar el Estatuto para blindar derechos sociales y mejorar la cercanía y la credibilidad de las instituciones

Insiste en la necesidad de cambiar la Ley Electoral regional con el consenso de todos y conseguir que las reglas del juego no sean objeto de debate o de interés partidista

Castilla-La Mancha será “zona libre de corrupción” y el Gobierno se personará en futuros procesos judiciales “contra los corruptos y los corruptores”

La dedicación del Presidente será exclusiva, todos los altos cargos del Gobierno pagarán sus impuestos en Castilla-La Mancha y se eliminarán los aforamientos

Adelante un Plan de Choque en las listas de espera sanitarias, otro de mejora de la Atención Primaria y la contratación de 1.000 profesionales en su primer año de Gobierno

Clara apuesta por la Educación y frontal rechazo a la puesta en marcha de la LOMCE

Se aprobará un Plan de Empleo urgente para 60.000 parados que no tienen ninguna prestación

Anuncia su intención de pelear por el futuro de Elcogás

El Gobierno de Page peleará para evitar la instalación del ATC en Cuenca y que no haya fracking en la región

Pide la mejora de la financiación autonómica y advierte que “nadie es más que nadie en la España plural”

El candidato a Presidente de Castilla-La Mancha ha propuesto hoy en el discurso de su Debate de Investidura abrir “un tiempo de cambio, de futuro y esperanza” y poner en marcha entre todos “un contrato ciudadano” en la comunidad autónoma para conseguir “la recuperación económica, social y política de Castilla-La Mancha” a través de tres grandes pactos que pretende alcanzar con todos los agentes económicos, políticos y sociales antes de final de año: Un pacto por la economía y el empleo, un pacto por los servicios públicos y la recuperación social y un Pacto por la regeneración política.

“No pido paciencia, porque los ciudadanos no están para que los responsables públicos les pidamos paciencia, pero sí le pido a todo el mundo ayuda”, ha sostenido desde la tribuna, queriendo ejemplificar el calado de los pactos que ofrece.

De hecho, ha asegurado que nada más ser investido y tomado posesión como Presidente, citará inmediatamente en su despacho a empresarios y sindicatos. Y, a continuación, a Cospedal, y a los máximos responsables políticos regionales de Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida.

De esa manera ha sintetizado en la mañana de hoy García-Page todas las medidas de su programa de Gobierno. Un documento del que, por cierto, ha hecho entrega al Presidente de las Cortes Regionales casi al comienzo de su intervención.

Y es que, para el presidente regional se abre un tiempo nuevo, el tiempo de los ciudadanos, “porque ya nada va a ser posible sin escucharles y hacerles copartícipes de las decisiones que les afectan”. En este sentido mostró su compromiso de gobernar para todos, “para los que nos han votado y para los que no lo han hecho” y hacerlo con el objetivo claro de construir y restaurar los elementos esenciales del Estado del Bienestar que se han visto disminuir durante los últimos años.

“Vamos a cambiar las cosas a fondo, pero sin extremismo”, aseguró García-Page y para ello abogó por un nuevo contrato ciudadano “incluyente, ordenado y solidario” en el que participen de forma activa empresarios y trabajadores, empleados públicos, ciudadanos de clase humilde, medio y gente con recursos “porque queremos una sociedad en que todo el mundo se sienta cómodo y los que más lo necesiten sienta el apoyo del resto de los ciudadanos y de sus instituciones”.

Saludó la presencia de una nueva fuerza política en la cámara autonómica, Podemos, a cuyos dos miembros agradeció el compromiso que va a permitir un gobierno progresista en Castilla-La Mancha y tendió la mano al Grupo Popular, para iniciar una etapa de mayor diálogo, entendimiento y consenso. “Espero que la señora De Cospedal sea receptiva” a este ofrecimiento afirmó.

Medidas de participación

García-Page aseguró que desde su presidencia va a impulsar el diálogo permanente con la sociedad y en este sentido propondrá la creación inmediata de un Foro de diálogo con la ciudadanía para tratar los asuntos más importantes que afectan a nuestra sociedad, órgano que estará encargado, de cada seis meses, evaluar el programa electoral. Igualmente, volvió a reiterar su compromiso de realizar consejos de gobierno monográficos y abiertos una vez al mes con un colectivo u organización.

El presidente regional anunció también que impulsará la modificación del Reglamento de las Cortes y de las distintas normas para poner en marcha una Ley de Participación Ciudadana que además de la iniciativa legislativa popular contemple otros mecanismos de participación como la petición legislativa popular, la acción legislativa popular o la iniciativa de oposición popular. 

Esta norma también servirá para armonizar los consejos asesores y de participación ciudadana en los diferentes ámbitos sectoriales; contemplará herramientas de democracia digital y la creación de un escaño ciudadano. “Queremos que las Cortes de Castilla-La Mancha sean la casa de la ciudadanía en su acepción más noble y bella”.

Castilla-La Mancha, zona libre de corrupción

Por otra parte, el presidente García-Page aseguró que va a ser “radicalmente contundente” contra la corrupción y anunció que su gobierno se personará en los juzgados tanto contra los corruptos como contra los que corrompen, porque quiere que “Castilla-La Mancha sea declarada zona libre de corrupción”. 

Igualmente, anunció la supresión de los aforamientos de los que actualmente disfrutan los parlamentarios y los miembros del consejo de Gobierno y la creación de una oficina de Transparencia y Buen Gobierno, dependiente de las Cortes de Castilla-La Mancha, con capacidad para investigar y prevenir prácticas de corrupción. 

Transparencia y buen gobierno

El nuevo responsable del Ejecutivo castellano-manchego anunció una Ley de Trasparencia y Buen Gobierno con medidas muy concretas. 

Entre ellas la puesta en marcha de una web de trasparencia institucional para garantizar el acceso real a los ciudadanos a la información de la administración pública; la publicación de las declaraciones de bienes, rentas y actividades de todos los cargos públicos, sus gastos de representación y sus agendas públicas; la publicación mensual de la ejecución de los presupuestos regionales o la regulación de la acción de los lobbies con la máxima trasparencia para evitar las puertas giratorias.

Otras medidas que contemplaría esta norma son la limitación drástica del número de altos cargos políticos, de los contratos de alta dirección, de los contratos mercantiles y de libre designación tanto en las consejerías como en las empresas públicas dependientes de la Junta.

Reiteró también lo comprometido en campaña electoral para que todos los altos cargos del Ejecutivo paguen sus impuestos en la región y unas estrictas normas de incompatibilidades y la fiscalización externa de los miembros del gobierno.

García-Page se comprometió, igualmente, a reformar los modos de contratación de la Junta de Comunidades y sus empresas y entidades vinculadas para garantizar la total independencia de las mesas de contratación y la accesibilidad pública de todos los contratos. En este sentido anunció que centralizará, en una sola oficina, la contratación de bienes, obras y servicios de toda la administración regional.

Además, comprometió la creación de una Oficina de Transparencia y Control Presupuestario que, dependiente de la Presidencia de la Junta, rendirá puntualmente cuentas ante las Cortes regionales.

“Nadie tiene que ser más que nadie en la España plural”

El nuevo presidente de Castilla-La Mancha señaló que cree firmemente en España y su futuro, “en una España plural en la que, aunque todos somos diferentes, nadie es más que nadie. Esa debe ser la esencia de nuestra unidad y fortaleza”.

Para García-Page, esa España plural y diversa “tiene que ser radicalmente compatible con la igualdad en derechos, oportunidades, posibilidades económicas, sociales, sanitarias y educativas de todos los ciudadanos, vivan en donde vivan. Ningún hombre o mujer es diferente por el hecho de haber nacido en lugares o regiones distintas”. Por eso, indicó vamos a reclamar un sistema de financiación autonómico “justo, adecuado, razonable y solidario”. 

Reforma de la Constitución y del Estatuto de Autonomía

García-Page también hizo referencia en su intervención a las reformas, a su juicio necesarias, que deben hacerse tanto de la Carta Magna como del Estatuto de Autonomía de nuestra comunidad autónoma “para adecuarlos a los nuevos tiempos, pero sin que ella suponga ni sobresaltos ni rupturas”.

Sobre la reforma de la Constitución, aseguró que debe ir encaminada en aras a “blindar” la prestación de los derechos y servicios básicos a los ciudadanos “para que nadie los rompa o los vulnere, para garantizar que todos los ciudadanos reciben las mismas prestaciones desde las instituciones del Estado”. 

Por lo que se refiere a la reforma de nuestro Estatuto, abogó por hacerla “sin prisa pero sin pausa” y contando para ello con un amplio consenso de las fuerzas políticas tanto de las que tienen representación en las Cortes regionales como fuera de ella y con la participación activa de la ciudadanía. El objetivo para el presidente García-Page debe ser “que Castilla-La Mancha tenga el primer Estatuto de Autonomía adecuado a los nuevos tiempos”.

En este sentido indicó que el eje fundamental que debe contemplar ese nuevo Estatuto será la consolidación legal tanto de los derechos sociales ya adquiridos como de los nuevos derechos y también de las obligaciones. 

Igualmente, abogó por una reforma de la Ley Electoral para que sea una norma “con el máximo consenso posible, perdurable en el tiempo y no sujeta al capricho de nadie ni a los intereses de ningún partido”.

Aseguró que en el Estatuto también deben cabida órganos externos de control al Gobierno como el Defensor de la Ciudadanía, el Observatorio Ciudadano Regional y la Cámara de Cuentas y medidas como la dedicación exclusiva del presidente de Castilla-La Mancha o la supresión de los aforamientos a los políticos.

García-Page también hizo referencia al agua, “un derecho fundamental para Castilla-La Mancha y sobre el que debemos sentar, los pilares, desde un planteamiento ecológico equilibrado y sostenible, del desarrollo económico, social y demográfico de nuestra Región porque sin agua no hay futuro”.

Una televisión regional plural e independiente

Sobre la radio y televisión públicas de Castilla-La Mancha, el nuevo presidente volvió a reiterar su compromiso de mantener su carácter público y no privatizarla. Y lo que es más importante, indicó que “nunca más estará sujeta al dictado del Gobierno. Queremos una televisión que aunque sea modesta, tenga calidad, pluralidad, independencia y rigor”. En este sentido informó que en el tiempo más breve posible el nuevo gobierno remitirá un texto que reforme la actual Ley de este ente público que contemple la elección por mayoría cualificada de 3/5 de los parlamentarios de la cámara del director general entre profesionales de reconocido prestigio.

El empleo, lo prioritario

Reconstruir el servicio público de empleo y las políticas activas de empleo; la recuperación del diálogo social con empresarios y sindicatos y recuperar paulatinamente los niveles de inversión para atender de manera directa a las personas que buscan empleo, comenzando por quienes llevan más tiempo en este empeño, son las tres líneas básicas que el presidente García-Page se ha marcado para reconstruir el empleo. Y para ello, y en tanto no se recuperen los parámetros de normalidad, destinará el 2 por ciento del presupuesto anual de la Junta, excluido el pago de la deuda, a políticas de empleo.

El nuevo presidente regional se comprometió a poner en marcha los grandes planes de empleo anunciados durante la precampaña y la campaña electoral. Así, en los primeros tres meses de su mandato anunció plan de choque para la contratación de 60.000 personas en riesgo de exclusión del mercado de trabajo. A lo que hay que unir un programa de garantía para los empleados de larga duración mayores de 45 años y un programa de garantía de ingresos con el que asegurar un empleo y el salario mínimo a los parados de larga duración de más de 55 años con hijos a su cargo.

Facilitar un empleo a los jóvenes es otro de los grandes objetivos de García-Page. En este sentido se comprometió a la puesta en marcha de un contrato puente para que 4.000 jóvenes puedan tener su primera experiencia profesional a través de convenios con empresas. También anunció su intención de aprobar, en el primer año de gobierno, un programa de retorno científico y profesional para que los jóvenes talentos que se han tenido que marchar de Castilla-La Mancha puedan volver y contribuir al mejor desarrollo de nuestra región.

Igualmente anunció un gran plan de atención personalizada e itinerarios para la inserción profesional del conjunto de los desempleados.

Por otra parte, mostró la necesidad de cambiar el, a su juicio, nefasto modelo económico que ha imperado durante estos últimos años en nuestra comunidad autónoma. Cambiar el “círculo vicioso” de menos consumo, menos inversión y menos recaudación fiscal, lo que ha provocado el deterioro de los servicios públicos y que seamos una de las regiones con menor PIB de la UE, por un “círculo virtuoso” de más exportaciones, más trabajo, más consumo, mejor redistribución de la renta. “Creo, sinceramente, que es posible una Castilla-La Mancha más prospera, con más empleo, con menos desigualdades sociales, con servicios públicos eficientes, con igualdad de oportunidades, con acceso generalizado a la cultura y respetuosa con el medio ambiente”, sentenció.

Para García-Page es imprescindible recuperar la cultura del pacto y de la concertación social e institucional, que siempre había estado presente en nuestra comunidad autónoma. Así anunció un gran pacto económico y social para Castilla-La Mancha, que afecte tanto al sector público como privado y del que debe emanar un plan estratégico para un nuevo modelo económico que apueste por la economía real, innovadora, digital, sostenible y democrática. Un pacto en el que participarían partidos políticos, empresarios, sindicatos y otras organizaciones sociales.

El objetivo es que de este nuevo marco salgan diferentes planes: Un Plan de industrialización y mejora de la competitividad de Pymes y economía social de Castilla La Mancha; un plan de I+D+i; un Plan de desarrollo de la economía digital y un Plan de internacionalización de la economía de Castilla-La Mancha.

A estos le acompañaría una política general para impulsar un modelo energético limpio que suponga el abaratamiento de su coste y la transición hacia una economía libre de carbono. “Estoy convencido que si nos lo proponemos, Castilla-La Mancha puede ser una de las regiones líderes en innovación energética”, señaló.

Para el presidente regional debemos propiciar una renovación del tejido empresarial con más empresas, más grandes, productivas y mejor financiadas. Para facilitarlo hay que agilizar y simplificar los trámites para la creación e instalación de empresas a través de una Ventanilla empresarial, dependiente de la administración autonómica; hay que apoyar también a las pymes y a los emprendedores cuando inicien su nueva actividad con medidas como que queden exentas de pagar impuestos en tanto no obtengan resultados económicos que permitan su consolidación y viabilidad.

Otras medidas anunciadas por García-Page son fomentar la excelencia y el diseño de los productos fabricados en nuestra región; promover las redes de empresas para mejorar su competitividad y comercialización de sus productos o mejorar el acceso a fuentes de financiación ante el persistente descenso del crédito con iniciativas como complementar las líneas de financiación del ICO con líneas de microfinanciación, apoyo a las empresas que pasan por dificultades coyunturales, etc.

García-Page también se comprometió a poner en marcha diferentes planes de acción sectorial, siendo prioritarios los destinados al apoyo al Comercio Minorista; a la Industria Agroalimentaria; al Turismo, Comercio y Ocio; a la Industria Cultural; a la modernización de sectores tradicionales en nuestra región como el calzado, la madera, la piel o la artesanía, y un plan de acción para la reconversión e internacionalización del sector de industrias “in puts” de la Construcción.

Anunció, igualmente un plan de Investigación, Desarrollo e Innovación y un Plan de Desarrollo de la Economía Digital en los que colaboren sociedad civil, empresas y universidad para sacar todo el rendimiento posible al uso de internet; así como el desarrollo de proyectos orientados a la captación de fondos e inversiones extranjeras con el fin de que se instalen en nuestra región nuevas empresas.

Y, además, reafirmó que su Ejecutivo trabajará para evitar la instalación del cementerio nuclear en Villar de Cañas y que en la región se pongan en marcha proyectos de fracking. 

Del ATC, demandará “la paralización total del proyecto”. Sobre al fracking, se declarará a la región “territorio libre de fracking”.

Por último, indicar que el presidente regional quiso comprometer todo su apoyo y el de su gobierno al futuro de Elcogas en Puertollano para evitar su cierre e instó a los dirigentes del PP a hacer lo mismo. Como colofón anunció que pretende devolver a la Feria Regional de Artesanía (Farcama) el papel impulsor del tejido artesano castellano-manchego que anteriormente tenía.

El agua, un derecho de C-LM

El nuevo presidente regional ha anunciado que reclamará al Gobierno de España la cuantificación y el pago de una deuda histórica relacionada con la derivación del agua de nuestra región, a través del trasvase del Tajo al Segura y que ha originado una pérdida de riqueza para Castilla-La Mancha.

“Nuestra región no puede seguir siendo objeto de expolio, y debemos llegar a un gran acuerdo de Estado que permita la redistribución y explotación justa de los recursos hídricos, con absoluta prioridad para la Cuenca cedente”, señaló.

Rescatar el Estado del Bienestar

La misma prioridad que el empleo y al economía va a tener para Emiliano García-Page lo que ha denominado “el rescate del Estado del Bienestar” a través del tercer gran pacto que se ha propuesta alcanzar antes de final de año, un “Pacto por los servicios públicos y la recuperación social”.

Ha desgranado una batería de medidas en materia de sanidad, educación, servicios sociales y Dependencia, entra las que destacan varios planes: Contra la desigualdad, contra la pobreza energética e infantil, para reducir las listas de espera sanitarias o para mejorar la atención primaria.

Además, ha vuelto a mostrar su contundente rechazo a la puesta en marcha, el próximo curso, de la LOMCE en Educación y ha comprometido la derogación de las normas que han dinamitado la aplicación real, justa y efectiva de la Ley de de la Dependencia en Castilla-La Mancha.

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